Los radiadores son un elemento importante en la decoración del hogar. Además de su utilidad a la hora de aportar calor, su ubicación a la vista los convierte en una pieza destacada de cualquier estancia.

 

Por ello, es conveniente mantenerlos en buen estado. En el mercado existen productos específicos que sirven para pintar los radiadores. La finalidad es doble. Por un lado, estos productos eliminan las huellas del tiempo y, por otro, consiguen un cambio de imagen cuando se cambia también el resto de la decoración.

 

Los productos que se emplean para este fin son, en su mayoría, esmaltes anti calóricos que resisten temperaturas elevadas. Esta característica permite su uso en tuberías, calderas, estufas o chimeneas. Por lo general, son esmaltes acrílicos que mejoran el aspecto exterior de cualquier elemento y lo protegen, gracias a su efecto anticorrosivo.